Ayer iba en el metro, demasiado cansada para andar. ¡Todavía me quedan rastros del fin de semana en Madrid! El caso es que tenía delante a dos chicas que deduje tendrían 18 años. Y me llamó mucho la conversación que tenían.
Hablaban de la religión. Resulta que las dos habían estado en un conocido colegio de curas en la ciudad y una le decía a la otra: "a mí me dijeron que cuando empezara la universidad me quitara la cruz -coge una pequeña cruz de madera que tenía colgada del cuello- porque me insultarían o me dirían cosas. Yo no quería quitármela, pero me dijeron que claro, en el colegio no pasaba nada porque todos nos conocíamos desde siempre, pero en la universidad era distinto... Y no ha pasado nada. A estas alturas del curso algunos saben que soy católica y voy a misa y les extraña a unos pocos, nada más." La otra chica también hizo su aportación: "A mi tampoco me ha pasado nada. Una vez me preguntaron si me obligaban a llevar la cruz -llevaba una idéntica a la de su amiga-, yo dije que no y ya está. La gente es muy exagerada."
¿Qué he de decir yo a esto? Me ha pasado exactamente lo mismo. Yo casi siempre he sido creyente, católica y voy a misa los domingos. No obligada, sino porque quiero. Y solía llevar una medalla de la virgen de mi colegio (no una medalla pequeña, precisamente) a la que, mi tutor en mi último año escolar me dijo: "Ten cuidado el curso que viene. En la universidad las personas se creen muy tolerantes y no lo son. Verán esa medalla y lo usarán para meterse contigo." Yo le respondí que me parecía una tontería. Él sólo contestó: "ya veremos".
Se equivocó. Por supuesto. No se han metido conmigo por ser cristiana, no me han hecho el vacío en clase ni he estado marginada. A veces se burlaban algunos amigos :"la monjita". Pero cuando esa persona te llama así entre risas, con un brillo amistoso en los ojos y sabiendo que llevo dos años con novio NO hay que tomárselo a mal.
He escuchado muchas críticas a la iglesia, a la iglesia como institución; muy injusta, machista y más calificativos en los que no quiero entrar. Si ni siquiera a mí me gustan muchas cosas de la iglesia, tantas cosas de la iglesia... ¿cómo molestarse por escuchar la opinión de otro? Mientras no se conviertan en falta de respeto, adelante. Respeto y tolerancia. Cuando alguien critica lo que es de uno, en seguida se cierra por banda... o si no, ¡que alguien se meta con tu grupo favorito de música, las series que ves en la tele, tu equipo de fútbol del alma!
Hay que tomarse las cosas con tranquilidad. En estos tiempos, parece que cualquier crítica es una afrenta. Aunque debo especificar que no todas las críticas son válidas. Hay que saber, conocer cosas para argumentar. Porque nos dejamos manipular con mucha facilidad, por los medios sobre todo.
No he sufrido críticas a mí como católica en la universidad. Pero si me han insultado por ser así en otros ámbitos. Lo que no saben esas personas es que, cuanto más críticas se recibe, más fuerte se vuelve uno.
martes, 23 de octubre de 2012
jueves, 18 de octubre de 2012
Dos días
Me he imaginado este momento cientos de veces. Desde que escuché en segundo de la ESO el "Sing for absolution". Poco a poco este grupo se fue colando en mi vida hasta cambiarla por completo. ¿Cómo pueden tres tíos que ni saben que existes -bueno, eres un número en los millones que compran sus discos y va a los conciertos- influir tanto en tu estado de ánimo, en tu vida, en tu relación con las personas? Incluso en la forma que tienes de ver el mundo.
Evidentemente, llevo un par de semanas totalmente monotemática. Prometo que cuando pase el fin de semana cambiaré el chip. Pero hasta entonces, dejadme desahogarme un poco más.
Me imagino en momento de cien formas distintas. Desde yo en primera fila, agobiada por la gente que empuja, clavándome unas vallas en las costillas, pero pegando botes como si me fuera la vida en ello hasta yo en última fila, sin ver casi el escenario y un poco muy frustrada por ello. Me imagino como de repente empieza a sonar la epicidad (¿existe esa palabra?) de Unsustainable. Porque ellos nos han dicho que será el intro, cambiaran el "We are the universe" de la gira anterior a este "In all energy exchanges, if no energy enters or leaves an isolated system, the entropy of that system increases" (pero cómo una canción puede hablarte de la segunda ley de Newton y gustar a tantísima gente?) Y me imagino canción por canción. Cómo sonará Supremacy. En esa me imagino a todos muriendo poco a poco, sobre todo cuando el imposible agudo de Matt Bellamy llegue a su clímax. Reíros, pero cada vez que escucho esa canción me entran ganas de golpear algo. ¿Véis a qué me refiero? La música transmite, pero no sé que tiene este grupo que hechiza. Hechiza a quiénes caen, por supuesto. De mi entorno nadie conocía a Muse y a la gente que lo conoce le gusta tanto como a mí. O más obsesivos incluso. No hay término medio. ¿Qué tiene este grupo que me hace llorar con Resistance, con Escape, con Invincible? ¿Qué tiene este grupo que nos hará bailar a todos con Panic Station, con Supermasive Black Hole? ¿Qué tiene este grupo plagado de elementos electrónicos en el que de repente se cuela una orquesta de cuerda, voces de ópera, trompetas y timbales y te sorprende con una trilogía de tres sinfonías sencillamente perfectas?
No lo entiendo. Y no sé si quiero entenderlo. Me gusta así, me gusta que las cosas no tengan explicación. Porque cuando algo te gusta de verdad, no hay un porqué. Porque este es probablemente el disco más distinto que han hecho, pero ves el making off y lo entiendes de forma distinta a simplemente escuchando las canciones. Es un disco personal. Matt Bellamy habla de su hijo, Chris de su amor a su familia y sus problemas con el alcohol. A eso no nos tienen acostumbrados. Y siempre quedará la nostalgia de esas canciones ruidosas con toques clásicos de los primeros discos. Pero hay que evolucionar. Sino está el estancamiento y eso gusta aún menos que el cambio.
Espero con impaciencia el día de mañana, día en el que, a la una, coja un autobús que me lleve a Madrid, a esperar bajo la lluvia en una cola que seguro ya tendrá a mucha gente pero espero la lluvia asuste a muchos. Espero con impaciencia el sábado, como las horas pasarán lento pero, cuando sean las 6, pensar "¡qué rápido ha pasado todo!". Aunque también espero con paciencia, porque las cosas hay que disfrutarlas en su plenitud. Incluso las esperas son agradables. Y como sé que es mi primer concierto, con más calma todavía.
Todo esto sonará muy fanático. ¡Y yo que detesto los fanatismos! Quizá porque siempre he sido muy fan de algo. Pero no me gusta pensar como algo así. Es extraño como un grupo de música te puede afectar tanto. Pero no creo que sea por ellos, sino por el arte que hacen. Porque algunos lo considerarán ruido, otros maltrato a los instrumentos. Pero yo veo arte en estado puro.
Simplemente, les agradeces todo. Porque te han permitido conocer gente, porque te acompañan en algunos momentos, porque el sábado probablemente sea de los mejores días de mi vida.
Gracias Muse.
Evidentemente, llevo un par de semanas totalmente monotemática. Prometo que cuando pase el fin de semana cambiaré el chip. Pero hasta entonces, dejadme desahogarme un poco más.
Me imagino en momento de cien formas distintas. Desde yo en primera fila, agobiada por la gente que empuja, clavándome unas vallas en las costillas, pero pegando botes como si me fuera la vida en ello hasta yo en última fila, sin ver casi el escenario y un poco muy frustrada por ello. Me imagino como de repente empieza a sonar la epicidad (¿existe esa palabra?) de Unsustainable. Porque ellos nos han dicho que será el intro, cambiaran el "We are the universe" de la gira anterior a este "In all energy exchanges, if no energy enters or leaves an isolated system, the entropy of that system increases" (pero cómo una canción puede hablarte de la segunda ley de Newton y gustar a tantísima gente?) Y me imagino canción por canción. Cómo sonará Supremacy. En esa me imagino a todos muriendo poco a poco, sobre todo cuando el imposible agudo de Matt Bellamy llegue a su clímax. Reíros, pero cada vez que escucho esa canción me entran ganas de golpear algo. ¿Véis a qué me refiero? La música transmite, pero no sé que tiene este grupo que hechiza. Hechiza a quiénes caen, por supuesto. De mi entorno nadie conocía a Muse y a la gente que lo conoce le gusta tanto como a mí. O más obsesivos incluso. No hay término medio. ¿Qué tiene este grupo que me hace llorar con Resistance, con Escape, con Invincible? ¿Qué tiene este grupo que nos hará bailar a todos con Panic Station, con Supermasive Black Hole? ¿Qué tiene este grupo plagado de elementos electrónicos en el que de repente se cuela una orquesta de cuerda, voces de ópera, trompetas y timbales y te sorprende con una trilogía de tres sinfonías sencillamente perfectas?
No lo entiendo. Y no sé si quiero entenderlo. Me gusta así, me gusta que las cosas no tengan explicación. Porque cuando algo te gusta de verdad, no hay un porqué. Porque este es probablemente el disco más distinto que han hecho, pero ves el making off y lo entiendes de forma distinta a simplemente escuchando las canciones. Es un disco personal. Matt Bellamy habla de su hijo, Chris de su amor a su familia y sus problemas con el alcohol. A eso no nos tienen acostumbrados. Y siempre quedará la nostalgia de esas canciones ruidosas con toques clásicos de los primeros discos. Pero hay que evolucionar. Sino está el estancamiento y eso gusta aún menos que el cambio.
Espero con impaciencia el día de mañana, día en el que, a la una, coja un autobús que me lleve a Madrid, a esperar bajo la lluvia en una cola que seguro ya tendrá a mucha gente pero espero la lluvia asuste a muchos. Espero con impaciencia el sábado, como las horas pasarán lento pero, cuando sean las 6, pensar "¡qué rápido ha pasado todo!". Aunque también espero con paciencia, porque las cosas hay que disfrutarlas en su plenitud. Incluso las esperas son agradables. Y como sé que es mi primer concierto, con más calma todavía.
Todo esto sonará muy fanático. ¡Y yo que detesto los fanatismos! Quizá porque siempre he sido muy fan de algo. Pero no me gusta pensar como algo así. Es extraño como un grupo de música te puede afectar tanto. Pero no creo que sea por ellos, sino por el arte que hacen. Porque algunos lo considerarán ruido, otros maltrato a los instrumentos. Pero yo veo arte en estado puro.
Simplemente, les agradeces todo. Porque te han permitido conocer gente, porque te acompañan en algunos momentos, porque el sábado probablemente sea de los mejores días de mi vida.
Gracias Muse.
lunes, 15 de octubre de 2012
Presente
Escribir siempre ha sido mi pasión, creo que sólo superada por el dibujo. Estuve llevando un blog un tiempo y siento que quiero retomar la idea. Pero quiero que sea algo mucho más personal.
Aquí escribiré cosas que pienso, que vea por la calle, que me han gustado o que no me han gustado nada. Seguramente hablaré de las cosas que me apasionan; la música, el cine, la pintura, la fotografía, la arquitectura, la literatura. Seguramente contaré alguna que otra experiencia personal.
Espero no resultar pesada, monotemática y aportar algo a quién lo lea. No pretendo dar lecciones de moral ni nada por el estilo. Tengo 19 años, tengo todavía tanto que aprender que da vértigo. Pero quiero hacer como éste "cuaderno de pensamientos" para compartir lo que piense, lo que crea, lo que cree o lo que viva que me haya impactado.
También espero que disfrute el que lo lea. Intentaré escribir al menos una entrada cada dos días. Pero es eso, un "intentaré". Esperemos que, como muchas cosas que hago, no se queden en el aire.
Gracias
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